No tengo demasiado tiempo para
leer. Sé que no es una excusa muy buena, pero es mi realidad. Sin embargo, de
vez en cuando cae en mis manos algún libro que me engancha de tal manera que no
me importa perder horas de otras obligaciones (como puede ser dormir…)
El último que me ha enamorado es “El
asombroso viaje de Pomponio Flato” de Eduardo Mendoza, igual ya lo conocéis y pensáis
que a buenas horas vengo yo con esta historia. Fue editado en el año 2008, pero
yo no tenía ni idea de su existencia.
